Investigadores de Taiwán han logrado un avance clave en la comprensión del cáncer de páncreas, una de las formas más agresivas de la enfermedad. Un equipo de la Universidad Nacional Cheng Kung y la Universidad Nacional Chung Cheng descubrió que la mutación del gen KRAS, presente en el 90 % de los casos, no es suficiente para causar la enfermedad, ya que el cuerpo tiene mecanismos naturales para eliminar estas células anormales.
El estudio identificó que la pérdida de expresión del gen DUSP2 permite que las células mutadas en KRAS sobrevivan y se conviertan en cancerosas. Además, los macrófagos en el microambiente tumoral juegan un papel crucial al suprimir DUSP2, lo que facilita la proliferación del cáncer y su resistencia a la terapia inmunológica.
Los hallazgos sugieren que la inflamación crónica, como la pancreatitis, contribuye al desarrollo del cáncer de páncreas al interrumpir los mecanismos naturales de defensa del cuerpo. Según los investigadores, este descubrimiento podría ayudar a mejorar el diagnóstico temprano y desarrollar nuevas estrategias terapéuticas para combatir la enfermedad.