El Centro de Investigación de Desarrollo Económico de la Universidad Nacional Central publicó el 3 de febrero el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) correspondiente a enero, registrando un total de 72.54 puntos, lo que representa una disminución de 2.07 puntos en comparación con el mes anterior. El indicador que presentó la mayor caída fue el de "Nivel de precios en los próximos seis meses". Los académicos atribuyen esta baja a varios factores, entre ellos el aumento del salario mínimo en enero, los mayores costos laborales y el impacto estacional del Año Nuevo chino, lo que ha generado una percepción de aumento en los precios por parte de los consumidores.
La encuesta fue realizada entre el 18 y 21 de enero de 2025, con entrevistas telefónicas a 3032 ciudadanos taiwaneses mayores de 20 años. Este es el cuarto mes consecutivo de descenso en el índice, alcanzando su nivel más bajo en ocho meses. Los seis subíndices—nivel de precios, oportunidad para invertir en acciones, situación económica familiar, economía nacional, oportunidades de empleo y compra de bienes duraderos—todos presentaron caídas. En particular, el subíndice de "Nivel de precios en los próximos seis meses" cayó 3.98 puntos, alcanzando 37.25 puntos, su nivel más bajo en siete meses. Dachrann Wu (吳大任), director ejecutivo del centro, explicó que el aumento del salario mínimo y el efecto estacional del Año Nuevo han incrementado los costos laborales, especialmente en sectores como la restauración y la hotelería, lo que se refleja en los precios de productos y servicios.
El segundo mayor descenso se observó en el subíndice de "Oportunidad para invertir en acciones en los próximos seis meses", que disminuyó a 50.53 puntos, 2.46 puntos menos que el mes anterior. Wu señaló que, dada la retórica del expresidente Trump, la posibilidad de que se impongan aranceles al sector de chips en Taiwán es alta, afectando así a la confianza en el mercado de valores. Asimismo, el indicador de confianza en la compra de bienes duraderos bajó ligeramente, mientras que la confianza en la compra de bienes inmobiliarios aumentó levemente. Wu interpretó esto como una señal de estabilización, posiblemente debido al aumento del riesgo en el mercado bursátil, lo que podría hacer que los inversores redirijan su capital hacia el sector inmobiliario.