El Instituto de Investigación Económica de Taiwán (TIER, siglas en inglés) revisó al alza su pronóstico de crecimiento económico para 2025, situándolo en un 3.42 %, gracias a un equilibrio entre inversión, consumo y exportaciones. Este cambio marca una diferencia respecto a años anteriores, donde el crecimiento económico dependía de un único sector. Se espera que las contribuciones de estos tres motores permitan un desarrollo más uniforme y estable.
El TIER prevé que la demanda externa vuelva a liderar el crecimiento económico, impulsada por la fuerte demanda de tecnologías emergentes y una recuperación gradual de las industrias tradicionales. A nivel interno, el consumo privado seguirá beneficiándose de un mercado laboral sólido, mientras que la inversión verá un auge gracias al incremento en la adquisición de equipos de semiconductores y a la transformación hacia emisiones netas cero, liderada por empresas nacionales y grandes inversiones internacionales.
Sin embargo, el instituto también señala desafíos en el panorama global, incluyendo una posible desaceleración en Estados Unidos, una recuperación débil en Europa y limitaciones en el crecimiento de China continental debido a factores como aranceles y políticas de estímulo inciertas. Estos retos, junto con las políticas monetarias internacionales y la continuidad del dinamismo inversor en Taiwán, serán determinantes para el crecimiento en 2025.