El profesor Yu-Chun Lin (林玉俊) y su equipo de la Universidad Nacional Tsing Hua han desarrollado el "sistema de remaches" (RIVET), una tecnología que utiliza luz azul para detener temporalmente el movimiento de vesículas dentro de las células. Estas vesículas transportan nutrientes, hormonas y otras sustancias vitales a lo largo de los microtúbulos celulares. La velocidad con la que se desplazan había dificultado su estudio hasta ahora.
El sistema RIVET utiliza ingeniería genética para crear un "pegamento biológico" específico en las vesículas y microtúbulos. Cuando se aplica luz azul de una longitud de onda determinada, las vesículas se adhieren al microtúbulo y dejan de moverse, de manera precisa y reversible. Este método ha sido validado en experimentos con gusanos nematodos, donde se demostró que la tecnología puede detener y reactivar funciones neuronales según se necesite.
Una de las aplicaciones más destacadas del sistema es la interrupción del transporte de vesículas ACE2, utilizadas por el virus del COVID-19 para ingresar al cuerpo humano. El equipo logró detener este transporte, abriendo nuevas vías para prevenir infecciones virales. Además, la tecnología permite regular procesos como la secreción de insulina, la absorción de nutrientes y la transmisión neuronal.
Este avance tiene un gran potencial para el tratamiento de diversas enfermedades, desde infecciones virales hasta trastornos metabólicos y neuronales. La investigación, publicada en la revista Advanced Science, representa un paso importante en el control preciso de funciones celulares, ofreciendo nuevas esperanzas para el desarrollo de terapias innovadoras.