Se ha informado que China continental está inundando el mercado con obleas de prueba de semiconductores a precios muy bajos, generando inquietud en la industria sobre posibles implicaciones para la seguridad nacional. Analistas señalaron hoy día 23 que el incremento en la producción de procesos maduros en China continental ha impulsado la demanda y desarrollo de estas obleas de prueba. Sin embargo, enfatizan que la producción china actualmente se centra en productos de gama baja y media, instando a las empresas taiwanesas a avanzar hacia productos de gama media y alta para diferenciarse y competir.
Expertos familiarizados con la cadena de suministro internacional de semiconductores advirtieron que, aunque los componentes y productos relacionados de China continental son económicos, su funcionalidad, rendimiento y consistencia, e incluso su seguridad, presentan dudas. Además, si la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China continental se intensifica y las restricciones estadounidenses abarcan estos productos, las empresas taiwanesas que dependan excesivamente de los productos chinos a bajo costo podrían enfrentar dificultades para encontrar alternativas rápidamente, lo que plantea riesgos de seguridad significativos.
Los expertos recomiendan que el gobierno preste atención a esta situación y formule medidas adecuadas para mitigar los posibles riesgos y garantizar la competitividad y seguridad de la industria nacional.
En los últimos años, China continental ha acelerado el desarrollo de procesos semiconductores maduros en respuesta al bloqueo tecnológico impuesto por Estados Unidos. Este rápido crecimiento ha provocado un exceso de capacidad, lo que podría impactar negativamente a los productores de otros países. Ahora también se informa que las obleas de prueba, esenciales en cada etapa del proceso de fabricación, están siendo amenazadas por los bajos precios ofrecidos por China. Según reportes de los medios, los precios de las obleas de prueba chinas son hasta un 30% más bajos que los de las empresas taiwanesas, lo que ha afectado significativamente los márgenes de ganancia de estas últimas. El informe también advierte que, ante la presión de los precios bajos de la cadena de suministro china, si los fabricantes chinos logran dominar el mercado de obleas de prueba de gama baja y media en Taiwán, podrían surgir serias preocupaciones de seguridad nacional.
El analista senior de la industria, Chen Tzu-ang (陳子昂), señaló en una entrevista que China continental está expandiendo rápidamente su capacidad en procesos maduros, lo que también ha incrementado la demanda de obleas de prueba, beneficiando a los fabricantes locales chinos. Según Chen, la estrategia china de reducir precios a través de un aumento masivo de la producción podría replicar patrones vistos anteriormente en industrias como la fotónica y los paneles de visualización, donde los precios bajos dominaron el mercado global, amenazando así el espacio de desarrollo para los fabricantes taiwaneses.
Chen señaló que, debido al bloqueo tecnológico impuesto por Estados Unidos, China continental solo puede impulsar el desarrollo de obleas de prueba de gama baja y media mediante procesos maduros. Por ello, exhortó a los fabricantes taiwaneses de obleas de prueba a actualizar sus productos hacia opciones de gama media y alta, con el fin de diferenciarse en el mercado.
Un experto en la cadena de suministro internacional de semiconductores indicó que, aunque los componentes y productos relacionados provenientes de China continental parecen económicos, existen dudas sobre su funcionalidad, consistencia en el rendimiento y seguridad. Además, el uso indiscriminado de estos componentes tecnológicos podría implicar riesgos de filtración técnica. El experto agregó que, si Donald Trump regresa a la Casa Blanca en enero, es probable que las restricciones comerciales y tecnológicas de Estados Unidos contra China continental se intensifiquen aún más. En caso de que se emitan prohibiciones específicas sobre los componentes chinos y se exija su eliminación de la cadena de suministro, Taiwán podría enfrentar grandes dificultades si depende excesivamente de estos productos, ya que no podría encontrar sustitutos a corto plazo.
El especialista enfatizó la necesidad de que el gobierno taiwanés aborde esta problemática con seriedad y proponga medidas complementarias para mitigar el impacto. Entre las posibles estrategias, sugirió elevar los estándares de funcionalidad, seguridad cibernética y seguridad industrial. Esta recomendación no solo aplica a las obleas de prueba en la fabricación de semiconductores, sino también a sectores como el almacenamiento de energía y los vehículos eléctricos.