La Dirección General de Presupuesto, Contabilidad y Estadísticas (DGBAS, siglas en inglés) de Taiwán ajustó sus previsiones de inflación, estimando que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) crecerá un 2.18 % en 2024 y un 1.93 % en 2025. Aunque Taiwán se enfrenta a factores internos como el aumento del salario mínimo y posibles incrementos en las tarifas eléctricas, las políticas económicas de la nueva administración de Donald Trump en Estados Unidos podrían aliviar parcialmente estas presiones.
Entre las medidas de Trump, destaca la implementación de nuevos aranceles, que podrían encarecer los precios en Estados Unidos, pero reducir los costos de importación en Taiwán si otros países no adoptan políticas similares. Además, su propuesta de mediar para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania podría estabilizar los precios globales de alimentos y energía. Ucrania, como importante exportador agrícola, y Rusia, proveedor clave de energía, podrían normalizar sus mercados tras el fin del conflicto.
Dachrann Wu (吳大任), de la Universidad Central, señaló que las perspectivas inflacionarias para Taiwán en 2024 son favorables, con una probabilidad de mantener el crecimiento del IPC por debajo del 2 %. Sin embargo, advirtió sobre el riesgo que representan los fenómenos climáticos extremos en la producción agrícola. Si el clima no afecta severamente los cultivos, la inflación podría reducirse incluso a niveles del 1.5 %.