Con la inminente toma de posesión de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos en enero, las instituciones financieras de Taiwán están anticipando los posibles efectos de su administración. Entre los aspectos positivos, destacan las políticas de reducción de impuestos y desregulación, que podrían aumentar la demanda de financiamiento empresarial y favorecer las inversiones taiwanesas en EE. UU. Sin embargo, el estilo impredecible de Trump plantea desafíos, ya que los mercados financieros podrían volverse más volátiles, exigiendo respuestas rápidas y estratégicas.
Según Li Chang-geng (李長庚), de Cathay Financial Holdings, las políticas de Trump tienen un impacto global, especialmente los aranceles y sanciones comerciales, aunque busca evitar efectos adversos en la economía estadounidense. Li señaló que la industria financiera debe adaptarse ágilmente y aprovechar las oportunidades en sectores como el de inteligencia artificial, que continúa impulsando la economía de Taiwán gracias a su liderazgo en semiconductores y tecnología avanzada. Este factor mantiene a Taiwán en una posición favorable a pesar de los posibles cambios internacionales.
Por su parte, Hsiao Yu-mei (蕭玉美), de Mega Financial Holdings, destacó que las políticas económicas de Trump, como la expansión de recortes fiscales, podrían generar más oportunidades para que las empresas taiwanesas inviertan en EE. UU., especialmente en financiación empresarial y reorganización de cadenas de suministro. Sin embargo, advirtió que políticas como los aranceles a importaciones y restricciones migratorias podrían elevar los costos laborales y la inflación en Estados Unidos.