El presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, asumirá el cargo en enero del próximo año. Ante su postura de “América Primero” y el superávit comercial de Taiwán con Estados Unidos, que supera los 50 000 millones de dólares, existe incertidumbre sobre si la administración de Trump podría sancionar a Taiwán. Sin embargo, Yang Chin-long (楊金龍), gobernador del Banco Central de Taiwán, comentó hoy 14 de noviembre en la Comisión de Finanzas del Yuan Legislativo que Estados Unidos necesita los materiales estratégicos de Taiwán, por lo que es poco probable que imponga sanciones. Yang señaló que el comercio entre ambos países es beneficioso para ambas partes, ya que Taiwán proporciona productos avanzados como semiconductores y equipos de comunicación necesarios para Estados Unidos.
Por otra parte, medios estadounidenses informan que Robert Lighthizer, exrepresentante de Comercio de EE.UU. en el primer mandato de Trump, está promoviendo un nuevo plan arancelario que incluye un impuesto mínimo del 60 % sobre productos chinos y una tarifa general del 20 % sobre todas las importaciones a Estados Unidos. En su comparecencia, Yang expresó dudas sobre la viabilidad de este plan, sugiriendo que el arancel del 60 % podría aplicarse solo a ciertos productos, como vehículos eléctricos, baterías de litio y paneles solares, pero no de manera amplia.
Yang también indicó que un arancel del 60 % sobre productos chinos y del 20 % sobre bienes de otros países podría desencadenar una nueva guerra comercial entre Estados Unidos y China continental, afectando la economía global. Una política proteccionista de este tipo podría provocar conflictos comerciales y represalias, además de presionar la cadena de suministro global y ralentizar el crecimiento del comercio y la economía a nivel mundial.
El presidente del Banco Central también señaló que, si Trump intensifica las sanciones comerciales y tecnológicas contra China continental, algunos fabricantes taiwaneses podrían beneficiarse del efecto de desvío de pedidos hacia Taiwán. No obstante, Yang advierte que el Banco Central de Taiwán seguirá monitoreando de cerca las políticas de Trump para evaluar sus efectos en la economía y ajustar la política monetaria, el tipo de cambio y el comercio exterior, manteniendo así la estabilidad económica del país.