La empresa taiwanesa TSMC, uno de los fabricantes de semiconductores más grandes del mundo, ha confirmado que mantendrá sus planes de inversión en Estados Unidos tras la elección de Donald Trump como presidente. Actualmente, TSMC está invirtiendo 65 000 millones de dólares en una planta en Arizona para producir semiconductores avanzados, una inversión que no cambiará a pesar de la incertidumbre en la política estadounidense.
En abril, TSMC recibió una subvención de 6600 millones de dólares del Departamento de Comercio de EE. UU. para su planta en Phoenix, como parte de un acuerdo preliminar. Esta semana, fuentes internas informaron que TSMC, GlobalFoundries y al menos otra empresa de semiconductores recibirán la última ronda de subsidios del Acta de los Chips del gobierno de Biden, un programa que busca incentivar la producción de chips dentro de Estados Unidos.
Las acciones de TSMC han aumentado en valor este año, impulsadas principalmente por la creciente demanda de inteligencia artificial, mientras que NVIDIA alcanzó un hito histórico en la bolsa, con una capitalización de mercado de 3.6 billones de dólares. Sin embargo, Trump ha expresado en su campaña que Taiwán le "roba" el negocio de semiconductores a Estados Unidos, una acusación que podría influir en futuras políticas hacia las empresas taiwanesas.