Taiwán lanzó oficialmente su sistema de comercio de derechos de emisiones de carbono hoy 15 de agosto, con tres formas principales de compra y venta. Los créditos adquiridos no se pueden revender para evitar la especulación, y toda la información relevante se publicará en una plataforma para asegurar la transparencia y prevenir el llamado "greenwashing" o “lavado verde”. Se espera que la primera transacción ocurra a principios de octubre, marcando el inicio de un mercado en el que las emisiones de carbono tendrán un coste.
El sistema permite que empresas y gobiernos ejecuten proyectos voluntarios de reducción y obtengan créditos de carbono que pueden venderse en el mercado para que otros los compren y cumplan con sus obligaciones. Los productos incluyen créditos de proyectos iniciales, de compensación y de reducción voluntaria. Las transacciones se pueden hacer a precio fijo, mediante negociación privada o en subasta, con los detalles registrados en la plataforma. Los créditos tienen un código único para garantizar su trazabilidad y autenticidad.
El subdirector de la Agencia para el Cambio Climático, Huang Wei-ming (黃偉鳴), señaló que, aunque las transacciones nacionales ya comenzaron, el sistema de gestión de emisiones del Ministerio de Medio Ambiente aún necesita integrarse con la Bolsa de Carbono. El gobierno también busca empresas dispuestas a participar en el mercado. Se prevé que la primera ronda de transacciones ocurra a principios de octubre, una vez que todo esté listo para operar bajo las reglas del mercado.