El 26 de julio, el periódico japonés Nikkei publicó una entrevista con el primer ministro taiwanés Cho Jung-tai (卓榮泰) en la que mencionó la posibilidad de reactivar la energía nuclear para 2030. El portavoz del Yuan Ejecutivo, Chen Shih-kai (陳世凱), aclaró hoy que Cho Jung-tai no dijo que se reactivaría la energía nuclear en 2030. En cambio, Chen afirmó que la actual prioridad del gobierno es completar la construcción de plantas de energía en curso y continuar desarrollando energías renovables, como la energía eólica, solar e hidráulica, así como expandir la investigación en nuevas energías como el hidrógeno y la geotermia.
En la entrevista de Nikkei, Cho Jung-tai mencionó que aunque la energía nuclear no puede resolver los problemas actuales de electricidad, se podría reconsiderar en el futuro. Cho indicó que, dado el creciente consumo de electricidad por la inteligencia artificial (IA) y la industria de semiconductores, y el riesgo de futuros déficits de energía, la sociedad debería debatir abiertamente sobre la reactivación de la energía nuclear si se logra un consenso sobre la seguridad y otros temas. También destacó que Taiwán necesita aumentar su capacidad de generación de energía en 7 millones de kilovatios antes de 2030, equivalente a la capacidad total de siete reactores nucleares.
Chen Shih-kai subrayó que Cho Jung-tai también planteó que además de los temas de seguridad, la gestión de desechos nucleares debe ser considerada antes de tomar decisiones sobre la energía nuclear. El gobierno publicó la transcripción completa de la entrevista, en la que Cho Jung-tai explicó que aunque la extensión de la vida útil de la planta nuclear número 1 es inviable, cualquier posible reactivación en el futuro implicaría extensas inspecciones de seguridad, reemplazo de equipos y verificaciones de resistencia sísmica, lo que podría no completarse. Cho agregó que incluso si todo saliera bien, la planta nuclear no podría generar electricidad en los próximos 3 a 5 años y no podría compensar la demanda de energía en ese período.
Cho concluyó que, en el futuro, la energía nuclear debería ser objeto de discusión abierta si se resuelven los problemas de seguridad y desechos nucleares y hay un consenso global y local sobre su viabilidad.