El Ministerio de Medio Ambiente ha anunciado una revisión de las regulaciones para la evaluación de impacto ambiental (EIA) en proyectos de energía renovable. Esta revisión incluye la obligatoriedad de realizar una EIA para proyectos de energía solar fotovoltaica ubicados en parques nacionales, áreas de protección de vida silvestre y otras zonas sensibles. Además, los proyectos en terrenos inclinados con una capacidad instalada superior a 20 000 kW o un área de desarrollo mayor a 15 hectáreas también deberán someterse a esta evaluación. El borrador se anunciará por 60 días para recopilar opiniones y se espera que las nuevas regulaciones entren en vigor a finales de este año.
El director del Departamento de Protección Ambiental, Tsai Meng-yu (蔡孟裕), ha subrayado que para evitar la fragmentación del área de desarrollo y la evasión de la EIA, se ha incluido una cláusula que requiere la combinación o cálculo acumulativo de las áreas adyacentes. Además, los proyectos de energía geotérmica en áreas de conservación natural, parques nacionales y otras zonas sensibles deberán someterse a una EIA si su capacidad instalada supera los 10 000 kW y su área de instalación es mayor a 2 hectáreas. En las áreas generales, el umbral para requerir una EIA se aumentará de 10 000 kW a 50 000 kW, incentivando así una mayor protección ambiental.
En consonancia con la revisión de la Ley de Desarrollo de Energías Renovables, los proyectos de energía hidráulica pequeña estarán exentos de la EIA si cumplen ciertos criterios y son aprobados por la autoridad competente. Además, para promover la investigación y desarrollo de nuevas energías, como el hidrógeno y las tecnologías de combustión de hidrógeno descarbonizado, los proyectos experimentales aprobados por la autoridad competente también estarán exentos. Estas medidas reflejan el compromiso del gobierno con el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente mientras se impulsa la transición hacia energías renovables.