La cumbre de líderes de China continental, Japón y Corea del Sur celebrada el 27 de mayo acordó acelerar las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre los tres países. Como todos son miembros del RCEP y ya disfrutan de beneficios arancelarios, los expertos consideran que un TLC tendría más un significado simbólico que real. Para Taiwán, el impacto principal sería en las industrias tradicionales, pero debido a los cambios recientes en la capacidad productiva de China continental y la débil demanda pospandemia, el efecto en Taiwán sería limitado.
Las negociaciones del TLC entre China continental, Japón y Corea del Sur se habían detenido en 2019 debido a disputas comerciales entre Japón y Corea del Sur. Sin embargo, en la reciente cumbre en Seúl, los líderes de los tres países emitieron una declaración conjunta para reanudar las negociaciones con el objetivo de lograr un acuerdo "libre, justo, completo, de alta calidad y mutuamente beneficioso".
Chiu Chun-jung (邱俊榮), profesor de la Universidad Central, explicó que, aunque se llegara a un acuerdo TLC, el impacto real en Taiwán sería reducido, ya que China continental, Japón y Corea del Sur ya tienen muchos productos con aranceles cero bajo el RCEP. Además, los productos electrónicos taiwaneses ya disfrutan de aranceles cero mediante el ITA, por lo que las industrias más afectadas serían las tradicionales. Dado que China continental ha desarrollado sus propias capacidades en estos sectores y la demanda interna sigue siendo baja, el TLC tendría un impacto mínimo en Taiwán. Chiu también destacó que, con la creciente resistencia de los países democráticos hacia China continental, Japón y Corea del Sur podrían no estar tan interesados en concretar el TLC.