La ministra de Economía, Wang Mei-hua (王美花), destacó en una entrevista reciente la planificación anticipada y las medidas tomadas ante el cierre programado de unidades nucleares, como la Unidad 1 de la planta Nuclear N.º 3. Según la política de cierre total de la energía nuclear de la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文), se han preparado nuevas unidades de generación eléctrica para compensar la pérdida de capacidad. Esta planificación incluye la adición de unidades como la segunda fase de la central de Sun Ba (森霸) y otras, con una capacidad mayor que las unidades retiradas, asegurando así el suministro eléctrico.
La ministra mencionó el aumento en la demanda eléctrica debido al retorno de empresas taiwanesas y la inversión en la industria de semiconductores, lo que ha impulsado la necesidad de nuevas fuentes de energía. Aunque ha habido críticas y opiniones diversas sobre la política energética del gobierno, se ha enfatizado que los fallos en el suministro eléctrico, como durante el terremoto en Hualien, no deben interpretarse automáticamente como escasez generalizada de electricidad. Taiwán ha sido eficiente en la gestión de estas situaciones, reparando rápidamente los fallos en comparación con otros países.
La claridad en la comunicación sobre el sistema eléctrico y la revisión constante de la demanda y las fuentes de energía son aspectos destacados por la ministra, quien subraya la importancia de informar sobre los hechos y evitar la desinformación respecto a la capacidad y estabilidad del suministro eléctrico en Taiwán.