El gigante taiwanés de los semiconductores TSMC anunció ayer que ha obtenido finalmente una subvención de 6600 millones de dólares del gobierno de los EEUU y construirá una tercera fábrica en el país, planeando implementar tecnologías de fabricación de 2 nanómetros o más avanzadas. Expertos analizaron hoy que la demanda de chips de procesos avanzados impulsada por el desarrollo a largo plazo de la IA generativa, junto con consideraciones de seguridad nacional y resiliencia de la cadena de suministro en aplicaciones de IA en supercomputadoras, PC, laptops y smartphones en los Estados Unidos, ha llevado a TSMC a decidir construir su tercera planta en ese país.
Ayer, TSMC firmó un memorando de entendimiento no vinculante con el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, asegurando una subvención de 6600 millones de dólares para su planta en Arizona, donde también planea construir una tercera fábrica para producir chips de 2 nanómetros o más avanzados, elevando así su inversión total en Arizona a 65 000 millones de dólares.
Yang Rui-Lin (楊瑞臨), director de investigación de la División Internacional de la Academia Sinica de Investigación y Desarrollo Industrial (ITRI), señaló hoy en una entrevista que la decisión de TSMC de establecer su tercera fábrica en los Estados Unidos se debe a dos razones principales. Primero, la creciente demanda de chips avanzados impulsada por la IA generativa, especialmente en aplicaciones de IA en diversos campos tecnológicos, resalta la necesidad de capacidades de producción avanzadas como las que ofrece TSMC. Segundo, la importancia estratégica que los Estados Unidos otorgan a la seguridad nacional y la resiliencia de su cadena de suministro, especialmente en aplicaciones de IA en supercomputadoras, PC, laptops y smartphones, motiva a TSMC a expandirse en este mercado.