La guerra tecnológica entre Estados Unidos y China continental continúa expandiéndose, ya que ayer 17 de octubre, Estados Unidos anunció una ampliación en las restricciones a la exportación de chips de inteligencia artificial (IA) de vanguardia a Pekín, lo que incluye versiones degradadas de chips como los de NVIDIA A800 y H800. Estas medidas buscan limitar la capacidad de China continental para obtener una ventaja en la economía tecnológica líder.
A pesar de la preocupación externa sobre el impacto en las fábricas taiwanesas debido a la expansión de las restricciones de semiconductores, la ministra de Economía, Wang Mei-hua (王美花) señaló hoy que estas medidas de Estados Unidos están destinadas a abordar deficiencias en el control que se remontan a octubre del año pasado. Wang destacó que la industria de semiconductores en Taiwán se dedica principalmente a la fabricación por contrato para diseñadores extranjeros de circuitos integrados. Una vez producidos los chips, es el cliente quien decide a quién venderlos, y las empresas taiwanesas cumplirán las regulaciones y seguirán las instrucciones de sus clientes.
Wang Mei-hua también señaló que, aunque estas restricciones de Estados Unidos se aplican incluso a versiones degradadas de chips, su impacto en las fábricas taiwanesas sigue siendo indirecto. Además, mencionó la alta demanda global de chips de IA y cómo la producción actual no logra satisfacerla, lo que afecta a chips de varias versiones, incluyendo A100 y H100. En relación con un informe anterior de que cuatro empresas taiwanesas habrían ayudado a Huawei a construir fábricas en China continental, el Ministerio de Economía ha solicitado explicaciones a las empresas involucradas, y algunas de ellas aún no han respondido a la solicitud.