En vista del estallido del severo conflicto armado entre Israel y Hamas en los últimos días y el riesgo de desestabilización en la región, el Yuan Legislativo convocó hoy día 11 a la cabeza de la Dirección General de Presupuesto, Contabilidad y Estadística (DGBAS, siglas en inglés), Chu Tzer-ming (朱澤民), para ofrecer un panorama preliminar sobre los efectos que esta guerra podría tener en la economía taiwanesa. Chu indicó que el conflicto entre Israel y Palestina y la guerra ruso-ucraniana tienen implicaciones distintas, y que, de momento, se estima que el precio del petróleo aumentará, pero que la magnitud del impacto negativo dependerá de cuántos países se involucren en el conflicto y por cuánto tiempo se prolonguen las hostilidades.
En comparecencia ante la Comisión de Finanzas Públicas del Yuan Legislativo, Chu fue consultado por si el ataque a gran escala ejecutado por la agrupación islámica palestina Hamas contra Israel podría conllevar a una crisis inflacionaria o al incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) por encima de las 2 unidades porcentuales.
Chu Tzer-ming indicó que el conflicto entre Israel y Palestina es distinto de la guerra ruso-ucraniana. Ello debido a que ni Israel ni Palestina son exportadores de petróleo o de materias primas, situación que sí se cumple para Rusia y Ucrania, respectivamente. Chu adelantó que el reporte de estimaciones económicas del mes de noviembre incluirá en sus cálculos la situación en Oriente Próximo.
Por otro lado, el incremento del IPC anual para el mes de septiembre alcanzó su máximo valor en 8 meses, y este mes de octubre podría superar el 3 %. Chu Tzer-ming afirmó que este aumento se debe principalmente al encarecimiento de frutas y verduras producto del paso de tifones y los consecuentes daños a la cosecha. Chu hizo hincapié en que, en términos generales, el IPC básico se mantiene estable. Finalmente, Chu indicó que según estimaciones de la DGBAS y el Banco Central, la tasa de crecimiento del IPC del próximo año será de alrededor del 1,5 %.