Con el fin de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050, el énfasis en los aspectos de medio ambiente, responsabilidad social y gobierno corporativo, conocidos como "ESG", se ha vuelto muy importante en todas las industrias. Sin embargo, esta tendencia ha dado lugar al problema de greenwashing o "verdeo", que implica prácticas engañosas en términos de sostenibilidad. En la 27ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), se ha instado a establecer límites para combatir estas prácticas fraudulentas.
Hoy día 4, en la 14ª Conferencia de Gobierno Corporativo de Taiwán, el presidente de la Comisión de Supervisión Financiera, Thomas Huang (黃天牧), anunció que los informes de sostenibilidad de las empresas cotizadas en Taiwán podrían formar parte de sus informes financieros en el futuro. Esto significa que si una empresa se dedica al “verdeo”, deberá asumir responsabilidades administrativas.
El año pasado, en la COP27 se presentó un informe que enfatiza la necesidad de que las empresas se enfoquen en reducir emisiones para lograr la neutralidad de carbono. Además, se propuso legislación en el Parlamento Europeo para prevenir la publicidad engañosa de “verdeo”. La controversia sobre la distinción entre "verde real" y "verde pintado" sigue siendo un tema candente en el proceso ESG empresarial.
Thomas Huang subrayó que el proceso de transformar a las empresas cotizadas en Taiwán hacia la sostenibilidad es un proceso de aprendizaje. El enfoque inicial es facilitar la divulgación de datos ESG; el énfasis no está en las sanciones, sino en alentar a las empresas a proporcionar información precisa para que los inversores comprendan mejor su actuación.