Japón ha comenzado a verter aguas residuales con tritio desde la planta nuclear de Fukushima. La Agencia de la Energía Atómica presentó un informe en el Consejo de Ministros de los jueves, detallando las medidas tomadas en respuesta al vertido. Se ha establecido una plataforma interdepartamental para supervisar la situación, compuesta por varias agencias gubernamentales, que busca garantizar que el vertido cumpla con los estándares internacionales de seguridad. Además, se pretende crear una plataforma de información pública y transparente para divulgar los resultados de las pruebas y análisis realizados.
El informe destaca que se ha ampliado la vigilancia del agua del mar, aumentando el número de puntos de monitoreo de 33 en 2020 a 107 en 2023. Hasta ahora, no se han encontrado anomalías radiactivas en los resultados de estas pruebas. También se han incrementado las muestras de productos pesqueros recogidas para análisis, sin encontrar anomalías en los resultados. El vertido ha generado preocupación entre el público sobre la seguridad alimentaria y la calidad del agua, pero la Agencia de la Energía Atómica hace hincapié en que los resultados de las pruebas en las aguas circundantes de Taiwán se mantienen dentro de los parámetros normales desde que se inició el vertido.
El primer ministro Chen Chien-jen pidió que se siga monitoreando la situación para garantizar que se cumplan con los estándares internacionales. La agencia enfatizó que no hay fundamentos científicos para creer que consumir sal yodada puede prevenir la radiación, y señaló que Taiwán tiene suficiente producción local de sal para cubrir las necesidades de la población sin necesidad de comprar en exceso. El Gobierno ha pedido al público que no se lance a comprar sal.