La Academia Sinica ha publicado hoy su última previsión de crecimiento económico para este año, que es del 1,56 %, una revisión a la baja significativa respecto a la previsión anterior. Esta reducción se debe principalmente a la desaceleración económica global y la falta de demanda final. Sin embargo, se ha observado un aumento en el consumo privado, lo que ha llevado a los académicos a describir la situación económica general como "un pastel de lava congelada por fuera y caliente por dentro".
La revisión a la baja en la previsión se atribuye al impacto de la desaceleración económica global y la falta de demanda, lo que ha llevado a que el sector manufacturero continúe reduciendo sus inventarios y afectando el dinamismo del comercio exterior de Taiwán y la voluntad de inversión de las empresas.
No obstante, con el levantamiento de las restricciones por la pandemia, se ha observado un aumento en el consumo privado, especialmente en los sectores de restaurantes, ocio, entretenimiento y turismo, lo que ha llevado a estimar un crecimiento real del consumo privado para todo el año 2023 de un 5,77 %.
Según las previsiones, el crecimiento real del PIB en el primer trimestre fue el más bajo, alcanzando el -2,87 %, pero se espera que aumente trimestralmente, alcanzando el 1,56 %, 2,86 % y 4,5 % en el segundo, tercer y cuarto trimestre, respectivamente.
Lin Chang-ching (林常青), investigador asociado en el Instituto de Economía de la Academia Sinica, comparó la situación económica con "un pastel de lava congelada por fuera y caliente por dentro". Actualmente, se ha visto una ligera mejora en las exportaciones, aunque con cierta moderación en la fuerza y el ímpetu. El panorama económico para el cuarto trimestre dependerá de si se presentan señales más significativas.
La Academia Sinica también destaca la incertidumbre sobre la recuperación económica en China continental y el posible impacto de las políticas monetarias restrictivas de las principales economías, que podrían afectar al consumo y la inversión a nivel global. Además, el aumento de los riesgos geopolíticos y la volatilidad en los precios de las materias primas también podrían afectar a la economía durante este año.