El sábado 31 de diciembre el gobierno comunicó sobre un excedente de NTD 380 000 millones en ingresos fiscales correspondientes al año 2022 (aproximadamente USD 12 400 millones). Respecto a cómo se utilizará aquel dinero, ayer domingo 1 de enero la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) ha manifestado que de momento no se están discutiendo los detalles de un cronograma de emisión de bonos de consumo o entrega de dinero en efectivo a la población. La mandataria enfatizó que es necesario evaluar primero el panorama económico y utilizar aquel excedente de la mejor manera posible.
Expertos han evaluado la situación considerando el escenario de exportación y la situación de consumo a nivel doméstico. Dachrahn Wu (吳大任), investigador de la Universidad Nacional Central, explicó que en 2021 emitir bonos de consumo fue una acción acertada, ya que se logró estimular la economía local golpeada por la pandemia; sin embargo, el gran desafío que Taiwán enfrentará en el futuro inmediato se halla en el sector exportador, por lo que impulsar el sector doméstico sería “aplicar medicamentos teniendo un diagnóstico equivocado”.
Por otro lado, el financista Hsu Chih-chiang (徐之強) apoya la idea de “devolver el excedente a la población”. Él apunta que el año pasado la inflación afectó la vida de la población, con productos de primera necesidad incrementando su precio en hasta 6 % e incrementando la desigualdad de ingresos. En opinión del experto, devolver el superávit fiscal a la población ya sea con dinero en efectivo o emitiendo bonos de consumo puede ayudar a aliviar ambas circunstancias.
De acuerdo con estimaciones del grupo de trabajo conjunto del Banco Cathay y la Universidad Nacional de Taiwán, la economía taiwanesa crecerá en 2023 en un 2,3 %, cálculo que coincide con las proyecciones de la Academia Sínica.