Investigadores taiwaneses llevaron a cabo ayer un exitoso lanzamiento de prueba de un sistema de propulsión de segunda fase del cohete sonda HTTP-3A, que en el futuro podría ser utilizado para poner en órbita satélites de comunicaciones en miniatura.
El cohete lanzado ayer tiene 4,8 metros de altura y un peso de 365 kilogramos, y está diseñado por el Centro de Investigación en Cohetes Avanzados de la Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung. El cohete despegó a las 6:12 de la mañana desde el municipio de Mudan (牡丹), en Pingtung.
Según el plan inicial de vuelo, el cohete tenía previsto despegar verticalmente durante cinco segundos antes de realizar un arco sobre el mar. El motor se apagaría transcurridos 60 segundos, y el paracaídas se activaría 90 segundos después. Al alcanzar una altitud baja, un segundo paracaídas se activaría para permitir el amerizaje. El vuelo, de entre 8 y 10 minutos, debía alcanzar una altitud de 12 kilómetros.
Sin embargo, el lanzamiento de ayer no llegó a tanto. El cohete se mantuvo en el aire durante dos minutos y alcanzó solo 3 kilómetros de altura. Sin embargo, los ingenieros creen que ha sido todo un hito tecnológico.
El lanzamiento de prueba es parte del proyecto HTTP-3A, que tiene como objetivo desarrollar un cohete de propulsión híbrida capaz de poner en órbita satélites en miniatura a una altura de al menos 100 kilómetros.