La presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) asistió hoy día 21 a la ceremonia de apertura de la segunda edición de la “Cumbre Internacional de Desarrollo Sostenible según los principios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG)”. En su discurso, Tsai señaló que actualmente, todos los países están dando prioridad a la política transicional para lograr “cero emisiones netas de gases de efecto invernadero” para 2050. Taiwán también se une a este desafío. La clave para alcanzar los objetivos propuestos es el esfuerzo del sector público, la capacidad del sector industrial y los excelentes recursos humanos que posee Taiwán.
Se deben priorizar cuatro objetivos de desarrollo sostenible para lograr que el país continúe avanzando desde el punto de vista ambiental, social y económico. En primer lugar, hay que seguir implementando la transformación de energía. Además de reforzar las energías renovables, aumentar el uso de gas natural y reducir la emisión de carbono, también se deben realizar más investigaciones para desarrollar la energía de hidrógeno, la energía verde y otras nuevas energías potenciales. En segundo lugar, es necesario acelerar la transformación industrial. Aquellas industrias que se dedican a la exportación de productos, deben mejorar el proceso de producción y llevar a cabo la transformación hacia la energía circular. Tanto el sector público como el privado debe invertir recursos para responder a este nuevo modelo económico.
En tercer lugar, se deben llevar a cabo transformaciones en todos los aspectos de la vida cotidiana, incluyendo las obras públicas y los medios de comunicación; todo debe encaminarse hacia la reducción de carbono. Por último, la transformación de la sociedad debe ser justa, ya que la política transicional de “cero emisiones netas” cambiará la vida de cada persona, por lo que se debe entablar una fluida comunicación en la sociedad y asegurar la óptima participación de la ciudadanía.
La mandataria manifestó que el Consejo de Desarrollo Nacional anunciará a fines de marzo el mapa de recorrido para la implementación de la política de “cero emisiones netas”, como mecanismo de diálogo con la sociedad.
“La Comisión de Supervisión Financiera continuará impulsando la financiación verde" —dijo Tsai—, "a fin de hacer que la capital sostenga la energía renovable. Ya se ha dado este importante paso. A continuación, el Gobierno seguirá asistiendo a las entidades financieras en hacer uso del capital, cooperar estrechamente con el sector industrial y cumplir con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza. Ayudaremos a más empresas a ingresar en la cadena de suministro internacional”.