La Unión Europea ha reconocido el estatus clave de Taiwán en la cadena de suministro mundial de semiconductores y da la bienvenida a la cooperación con los fabricantes taiwaneses.
Recientemente, la unión anunció sus planes para aprobar una Ley Europea de Chips con una inversión público-privada de 43 000 millones de euros, y cuyo objetivo es conseguir una cuota de mercado mundial del 20 % para el año 2030. La presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen dijo que se buscarán acuerdos estratégicos e inversiones para que Europa lidere a largo plazo la industria de los chips. Von der Leyen mencionó a EE. UU. o Japón como socios prioritarios.
La vicepresidenta de la comisión Margrethe Vestager y el comisario europeo de Mercado Interior y Servicios Thierry Breton explicaron que en esta nueva ley también se reconoce a Taiwán como uno de los posibles socios, y anunciaron que el mercado europeo está abierto para la empresa taiwanesa TSMC. Breton, por su parte, reconoció que Taiwán se lleva el 50 % del mercado europeo de chips, lo que demuestra su liderazgo y experiencia en esta industria.
Breton también dijo que Europa busca más autonomía y seguridad para su cadena de suministro de chips, dado que la casi entera producción de chips está en China continental y países limítrofes, lo que supone un riesgo político para la unión.