La presidenta Tsai Ing-wen ha reiterado su confianza en el futuro de las energías verdes y ha abogado por establecer un sistema de red eléctrica más estable y resiliente.
Durante una recepción con representantes de la Asociación de la Industria de Semiconductores (SEMI), la presidenta dijo que el valor de este sector puede superar los 4 billones de dólares taiwaneses, y señaló que si Taiwán quiere seguir liderando el sector es necesario desarrollar las energías renovables, una fuente que es cada vez más demandada por la industria de los semiconductores.
La presidenta dijo que desde 2016, la energía solar y eólica en Taiwán se han desarrollado positivamente gracias a los esfuerzos del Gobierno y de la industria. El Ministerio de Economía estableció el año pasado una plataforma de intercambio para la energía verde acelerando la integración de proveedores del sector. El objetivo es conseguir una oferta de 20 GW para 2025.
Tsai hizo hincapié en que el Gobierno seguirá trabajando para establecer un sistema de red eléctrica más flexible, estable y resiliente.