La tradición de los moldes de madera es antigua en Taiwán. Aunque los cambios de la modernidad y la competencia de las máquinas ha supuesto un reto para los carpinteros de moldes tradicionales, no todos han sucumbido. Algunos trabajan para adaptarse a los nuevos gustos.
Un tentempié tradicional conocido como ang-ku-koeh ha sido y es algo muy común en ciertos eventos de los templos y otras celebraciones en Taiwán. Estos bollitos tiene la forma de tortuga y consiguen esta forma tan especial gracias al uso de un molde de madera artificiosamente tallado.
Los moldes utilizados para hacer confecciones como estas presentan todo tipo de diseños, muchos de los cuales están asociados a la buena suerte o una larga vida. Aunque los diseños tradicionales han caído en desuso y existen moldes de madera hechos a máquina, los carpinteros artesanos de estos moldes siguen trabajando al pie del cañón.
A veces todavía consiguen muy buenos encargos. Tsai Jung-hsing, del condado de Yilan, utilizó un tronco entero para hacer una pieza encargada por un templo en 2009. En su día fue el molde más grande existente. Medía más de 4 metros.
Pero lo habitual es que encontrar encargos sea cada vez más difícil. Tsai Jung-hsing no se rinde. Se ha reconvertido en tallador de llaveros, carcasas de teléfonos móviles y otros productos; trabajos artísticos más acordes a los gustos actuales. Los diseños tradicionales se mantienen aún para difundir el gusto por este tipo de artesanía a las nuevas generaciones.