Ayer día 15 se firmó oficialmente el Acuerdo Económico Integral Regional (RCEP, siglas en inglés) por parte de sus principales participantes: China continental, Corea del Sur, Japón y los países de la ASEAN. Hoy día 16, la ministra de Economía, Wang Mei-hua, compareció ante el Yuan Legislativo y aseguró que el impacto sobre la economía taiwanesa será muy limitado, pues los requisitos de rebaja de liberalización son bajos y, aparte de la rebaja de aranceles típica de un Tratado de Libre Comercio, el resto de puntos acordados son escasos.
Sin embargo, Wang Mei-hua advirtió de que la puesta en marcha efectiva de un Tratado de Libre Comercio entre China continental, Japón y Corea del Sur sí que puede afectar de manera importante a industrias como la metalúrgica, petroquímica, textil y de maquinaria, industrias todas ellas sensibles para Taiwán.
Wang Mei-hua aclaró después a los medios de comunicación que el grado de liberalización económica que implica el RCEP es más bien bajo y no afectará a Taiwán al menos a corto plazo. Sin embargo, las fuertes rebajas de aranceles entre los países que componen el acuerdo, forzará a tomar una estrategia conjunta con miembros de las diferentes industrias y sindicatos del país. Wang anunció que mantendrá reuniones de urgencia con representantes de estos sectores durante las próximas dos semanas.
Con respecto a la posible participación de Taiwán en la RCEP, Wang Mei-hua se mostró escéptica, toda vez que China continental exigiría que Taiwán aceptase el Consenso de 1992 y el principio de Un país, dos sistemas, un camino que la ministra considera como no deseable para Taiwán. Wang abogó por la entrada de Taiwán en el CPTPP y en la convergencia comercial con EE. UU. como alternativa.