Hoy día 6 se llevó a cabo la rueda de prensa de la “Semana de la economía circular de Taiwán 2020” en la que se dio comienzo a una serie de seminarios, talleres, simposios sobre prácticas y beneficios de la economía circular en la industria agraria, y otros eventos que buscan estrategias para cerrar los flujos económicos y ecológicos de los recursos, mediante la reducción del uso de los materiales vírgenes y la producción de desechos.
En el discurso inaugural, el viceministro de economía Tseng Wen-sheng señaló que este evento se organiza anualmente desde 2019, y desde que asumió la presidenta Tsai Ing-wen, la mandataria anunció que Taiwán se encaminaría hacia una economía circular y buscaría convertir los desechos en recursos reciclados; además, cabe mencionar que la economía circular ha sido incluida en una de las políticas de la innovación industrial 5+2.
El viceministro Tseng puso como ejemplo las mascarillas que contienen partes hechas con diferentes materiales: la superficie de la mascarilla de polipropileno, una cinta metálica para ajustar el puente de la nariz y las tiras de ajuste de elástico, y otros materiales difíciles de ser separados y reciclados. Tseng sugiere que pensando en economía circular, en el futuro se deben diseñar productos que utilicen un mismo ingrediente o menor variedad de materia prima en un solo producto.
Por otra parte, Tseng resaltó la importancia de cambiar las normas y regulaciones existentes. De esta forma, lo que antes era desecho volvería a la cadena de suministro, y al mismo tiempo destaca la importancia de los sistemas de vigilancia para garantizar que en el proceso de reciclaje no entre material indebido.
El vicepresidente del Consejo de Agricultura Huang Chin-cheng informó por su parte de que anualmente se producen más de 500 toneladas de desecho que no pueden ser reutilizables. Además de los desperdicios de las industrias alimentarias y agrarias, Agricultura, en colaboración con el Instituto de Investigación de Tecnología Industrial, se encuentra estudiando nuevas técnicas y analizando los costos para aprovechar la madera flotante que dejan los tifones.